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Los orígenes de la Constitución Política de México

La Revolución Mexicana fue una tragedia más que otra cosa para la provincia y vida rural mexicana, además de haber sido lo que impulsó al surgimiento de las fuerzas políticas dominantes en el México actual, con dirigentes que más que el bienestar popular, han buscado siempre el fomento de una oligarquía Porfiriana, aquello que precisamente se trataba de cambiar, pero eso lo sabemos al paso de los años, el conflicto armado supuso entonces un cambio esperado.

Un documento para terminar la guerra

No existe un consenso general sobre cuándo terminó la revolución mexicana, pero muchos creen que fue el 5 de febrero de 1917, cuando se redactó la Constitución Mexicana, los libros de texto gratuitos de educación pública en México afirman que fue en 1920, y otros estudiosos indican 1928 como la fecha final de los conflictos secundarios.

La Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos es la constitución actual en México, y fue escrita en Santiago de Querétaro en plena Revolución Mexicana, fue aprobada por una asamblea constituyente el 5 de febrero de 1917, y es que hasta entonces, la Constitución de 1857 había sido la aplicable, pero cada vez y debido a la situación de guerra y descontento social, urgía una nueva Carta, que contemplara la inclusión de derechos sociales mínimos que la población exigía.

Modelo para el mundo.

El 5 de febrero celebra La Constitución de 1917, pues fue la primera en el mundo que contempló los derechos sociales y sirvió de modelo para la Constitución de Weimar de 1919 y la Constitución Rusa de 1918, resultando que los redactores mexicanos fueron fuente de inspiración de causas sociales en el mundo, de hecho, los intelectuales mexicanos han sido siempre de gran influencia y trascendencia en el orbe, básicamente, quienes redactaron la Constitución se dividieron en dos grupos: los radicales, que esperaban ansiosos un cambio abrupto, y los moderados, quienes basados en la Constitución de 1957 esperaban muy leves modificaciones.

Entre sus aportaciones más innovadoras, se encuentra el concepto de no reelección y el de sufragio efectivo y directo, además de la anulación de la vicepresidencia en materia de política; la duración máxima de la jornada laboral de ocho horas y la libertad de asociación de los trabajadores en materia de trabajo y la libertad de expresión en cuestiones sociales; conceptos todos de incalculable valor histórico y que actualmente rigen la vida moderna en las Repúblicas a lo largo y ancho del planeta.

Redactores por un fin común.

Enrique Recio, Francisco J. Múgica, Luis G. Monzón, Enrique Colunga, Heriberto Jara Alberto Román y Esteban Baca Calderón destacan en el primer grupo, el de los radicales, que al final es gracias a ellos la inclusión de temas sociales en la Carta Magna; por otro lado, Luis Manuel Rojas, Juan de Dios Bojórquez y Félix Palavicini destacan entre el grupo de moderados, que también aportaron ideas y consenso general durante la redacción.

La Constitución Mexicana de 1917 es un parteaguas cultural, político y social no solo para México, sino ciertamente para la modernidad global, podría decirse que es el primer documento nacional globalizado en la historia humana.